Por Rodrigo A. Borrega Fernandez, Socio del Club Murcia Gourmet
El Club del Gourmet de El Corte Inglés mostraron una vez más su buen hacer para los preparativos de los menús navideños a través de dos marcas de máxima calidad:
Bodegas Juan Gil, es una de las más prestigiosas bodegas murcianas que remonta sus orígenes a 1916, cuando Juan Gil Giménez, bisabuelo de la generación que actualmente trabaja en ella, decidió entrar en el mundo del vino construyendo una pequeña bodega que entonces se situaba en el centro mismo de Jumilla.

Fue su hijo Juan Gil Guerrero quien dedicó toda su vida a este sector, pero el que realmente consolidó la bodega fue Juan Gil González, que junto con su hermano Paco, nietos del fundador, forjaron una imagen de calidad, eficacia y seriedad de la que la actual generación está luchando por mantener y mejorar en lo posible.
La finca actual tiene una extensión de 120 hectáreas y está situada a una altitud sobre el nivel del mar de 700 metros.
La variedad principal de uva con la que se elaboran los vinos de Juan Gil es la uva Monastrell, autóctona del sureste español, siendo Jumilla la mayor y más importante zona de producción del mundo de esta variedad. La uva Monastrell está implantada en Jumilla desde hace siglos, donde se ha adaptado perfectamente a las condiciones climatológicas de la zona, siendo además muy resistente a la sequía.
Los otros tipos de uvas con los que se complementan los embotellados son “Cabernet Sauvignon”, “Syrah”, “Merlot” y “Petit Verdot”, todas ellas perfectamente aclimatadas a esta zona.
Uno de los más ambiciosos proyectos de la Familia Gil ha sido participar de manera protagonista en la creación de las Bodegas El Nido en colaboración con Jorge Ordoñez, importador de vinos españoles de referencia en Estados Unidos, y Chris Ringland, uno de los enólogos australianos de mayor prestigio.
Bodegas el Nido comercializa dos hallazgos enológicos: Clio y El Nido.
La Torralba es una empresa familiar especializada en productos cocinados y embasados para una exquisita y cómoda presentación en comidas familiares y en fechas especiales. Su plato estrella es la pularda rellena con foie y orejones y asada, que va acompañada además con salsa y guarnición de frutos secos. Su presentación es impecable y su manipulación para servir de lo más sencillo. Del mismo modo ocurre con el resto de la oferta de esta marca que enfoca sus platos para estas fechas de Navidad con platos como el cordero lechal asado, el cochinillo asado, la pierna de cordero lechal y el costillar de cochinillo.

Cada uno de los ejemplares de pularda está garantizada en su origen como autóctona gallega; al igual que el cordero lechal, de raza churra – castellana, que cuenta con una crianza tradicional en la Meseta de Castilla.
JUAN GIL MONASTRELL 2007 - 12 MESES
Este vino se ha elaborado exclusivamente con uvas de la variedad Monastrell, procedente de viñedos de más de cuarenta años de edad. El vino ha hecho la fermentación en barricas de roble francés, donde ha permanecido durante 12 meses.
Vino de atractivo color cereza picota intenso con matices violáceos y potente aroma de frutas rojas maduras, torrefactos y notas ahumadas.
De gran estructura, es muy maduro y goloso con buena entrada de boca y muy persistente, perfectamente integrados la fruta, el alcohol y la madera en un armónico equilibrio que lo hacen muy agradable de tomar.
CLIO 2007 – 26 MESES
Esta elaborado mayoritariamente con uva monastrell de cepas de más de 60 años de edad y envejecido en barrica de roble nuevo durante 26 meses.
Es un vino que en boca es potente, carnoso, opulento incluso. Guarda un intenso color rojo cereza y desprende un claro aroma a fruta madura y confitada, con notas de café tostado y regaliz.
EL NIDO 2006 – 26 MESES
Un vino intenso, lleno de sabor, y de gran complejidad. Muchos consideran que es un vino para analizar y disfrutar en toda su riqueza. Ha sido envejecido durante 26 meses en barricas de roble.
Es de esos vinos que empiezan a mostar toda su complejidad un buen rato después de abrir la botella, incluso ya cuando llevamos alguna copa disfrutada. Tiene un color rojo de cereza madura y un sabor en boca complejo, intenso y concentrado. La variedad de referencias que en nariz produce es increíble. Desde aromas de fruta madura a pan tostado o incluso notas de cuero y en todo momento un toque de especias se cuela en este jeroglífico hecho caldo exclusivo.